A la hora de aprender un idioma es importante saber donde estamos y hasta donde queremos progresar, y por suerte tenemos una clasificación de los niveles de inglés a través del Marco Común Europeo de Referencia que nos ayudará a ello.
Pero…
¿Qué es el MCER?
A la hora de hablar un lenguaje, la clave es ser “fluido” o tener “fluidez”. Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de tener fluidez? Podemos comprenderlo mejor si hacemos una comparación con la música y la habilidad de tocar un instrumento.
Ser fluido en un lenguaje es como ser un músico hábil; es decir, un músico que puede seguir un compás, acompañar a otros músicos, expresarse con su instrumento, o leer partituras. Con los idiomas sucede exactamente lo mismo, y la fluidez se manifiesta de la misma manera.
Sin embargo, al igual que la música varía dependiendo del tipo de instrumento y de las condiciones que se presenten, del mismo modo la fluidez del lenguaje varía dependiendo del contexto. Así, podemos ser lo bastante fluidos para una conversación en un restaurante, o incluso una reunión de negocios, pero tal vez no lo suficiente como para sentirnos cómodos si estamos viajando al extranjero.
Otra forma que nos gusta mucho para explicar si tienes fluidez al hablar otro idioma es compararlo con la conducción. Has alcanzado la fluidez cuando el resto de conductores no se ven afectados por tu forma de conducir. 😉
Dado que no es fácil medir de forma objetiva el nivel que una persona tiene, existen variedad de marcos referenciales que nos sirven como hojas de ruta para determinar nuestro nivel actual, el nivel al cual aspiramos, y cuál es el trayecto a seguir para llegar de un punto a otro, así como sus características esenciales.
El más importante para nosotros es el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER o CEFR por sus siglas en inglés).
Niveles de inglés según el MCER
Nivel A: Usuario Básico
A1 – Principiante
El principiante es esa persona que puede comprender algunas expresiones de uso habitual, y frases simples y cotidianas que no implican una comprensión avanzada o sofisticada del lenguaje que está aprendiendo.
El principiante tiene dominio de algunas reglas básicas de presentación; es decir, puede presentarse a sí mismo ante los demás, y puede dar información y detalles acerca de quién es él o ella, de dónde viene, o cuáles son sus motivos para tratar de aprender este lenguaje.
El principiante puede entender a la persona que le esté hablando, siempre y cuando le hable despacio, con buena articulación, y esté dispuesto a ayudarle con sus dudas.
A2 – Elemental
En este nivel, el principiante ya puede entender algunas oraciones y expresiones que se relacionan a su ámbito de relevancia más cercano (información sobre trabajos o empleos, la geografía cercana, información personal o familiar, dar o recibir direcciones).
Este usuario también es capaz de comunicarse con frases sencillas en lo referente a tareas cotidianas, y que requieran de intercambios de información bastante sencillos.
Por último, el alumno con un nivel A2 también debería de ser capaz de explicar cosas acerca de su pasado, de su entorno, y realizar peticiones para satisfacer sus necesidades (pedir agua o comida, por ejemplo)
Nivel B: Usuario independiente
B1 – Intermedio
Al alumno con un nivel de B1 en inglés se le considera ahora como intermedio, y puede lidiar con una variedad de situaciones que puedan sucederle si viaja a un área donde se habla el lenguaje que está aprendiendo.
Puede comprender lo que le dicen sobre ciertos temas o cuestiones relativamente familiares y repetitivos; por ejemplo, en el trabajo, en la escuela, o en sus horas de ocio.
Puede emplear el lenguaje con mayor sofisticación a la hora de describir vivencias o eventos, así como a la hora de dar argumentos o explicaciones para sus planes, opiniones, o críticas.
Además, debería de ser capaz de entender las ideas principales de textos y a su vez de escribir textos sencillos.
B2 – Intermedio Alto
A este nivel, el usuario ya tiene suficiente fluidez y es lo bastante espontáneo como para poder mantener diálogos con nativos sin que éstos tengan que articular con lentitud o cooperar mucho con él.
El usuario puede entender ideas complejas durante la lectura, de modo que puede sacar información de textos que manejen asuntos técnicos o especializados, sean concretos o abstractos.
Asimismo, el alumno con un B2 debería de ser capaz de escribir textos de cierto nivel de complejidad; puede también explicar y defender su perspectiva sobre un tema de manera que pueda involucrarse en un debate sobre el mismo argumentando claramente su posición.
Nivel C: Usuario Competente
C1 – Dominio Operativo Eficaz
Ya casi estamos en lo más alto de la clasificación. Cuando el usuario ha llegado aquí, ya es un hablante hábil, casi veterano. Debería de ser capaz de defenderse en un país de habla inglesa sin ningún tipo de problema.
A este nivel puede entender textos largos, complicados y difíciles y captar sus significados.
Puede también expresar ideas avanzadas de manera fluida, espontánea y sin tener que hacer un gran esfuerzo para hallar las palabras adecuadas.
A este nivel, el lenguaje se ha convertido en una herramienta que puede servir en contextos profesionales, académicos o sociales sin dificultades.
C2 – Maestría
Llegados a este punto, el usuario es en verdad un veterano y tiene plena capacidad de entender y comunicarse con quien sea y en cualquier contexto, sea hablado o escrito.
Además, puede expresarse con una gran espontaneidad en situaciones de complejidad creciente. Prácticamente estamos hablando de que se expresaría igual que un nativo.
Esta persona entiende la jerga, puede hablar sobre temas complejos fuera de su ámbito laboral o académico, o reunirse con sus amigos para contar sus problemas y ser totalmente fluido en la conversación.
Aquí os dejamos este vídeo de la Universidad de Cambridge explicando los diferentes niveles de inglés:
Así que cuando una persona quiere hablar en inglés fluido, ¿qué tiene que hacer?
Pues básicamente sólo tiene una opción: practicar mucho y poner toda su atención a cada clase que recibe. El MCER nos dará una herramienta para saber nuestro progreso general del idioma.
De esta forma puede alcanzar la fluidez en inglés en su área laboral de forma relativamente rápida, y poco a poco ir ganando un inglés más general que le permita expandir su facilidad de expresión fuera de su ámbito más cercano.
Y recuerda que aprender un idioma nuevo es una carrera de fondo, no un sprint. Es preferible hacer 1 hora al día cada dos días que meterte un atracón el fin de semana de 6 o 7 horas. La constancia es la que hará que lo consigas!
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